EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER (6)

Retrato de Carlos Castro Saavedra
Lectores y/o amigos:
Es ya una tradición que en esta columna celebremos uno de los días más importantes del año: el Día Internacional de la Mujer. En esta oportunidad, cederé la palestra a un eximio poeta colombiano que dedica uno de sus poemas a esta dolorida mujer que no cesa de ofrecernos su inefable belleza a pesar de su histórico sufrimiento: nuestra patria.
Carlos Castro Saavedra (q.e.p.d.), conocido como “El poeta de la paz”, desde muy joven encaminó su pluma por derroteros pacifistas. Enemigo de la violencia y del armamentismo, los combatió con las armas de la poesía y la prosa poética, siempre pletóricas de esperanza y añoranza de un futuro de concordia para la humanidad. El contenido de todas sus obras es de una rotunda preocupación social, sin caer en clichés. Es uno de mis poetas favoritos, y por eso creo que es más apto que yo para hablar de la mujer, la mujer patria, la patria mujer: Colombia o cualquier otro herido país latinoamericano.
ESPOSA PATRIA
Carlos Castro Saavedra
No me canso de andar por tus collados,
de recorrer tu cuerpo y tus colinas,
de sembrar en tu tierra desgarrada
por mi pecho de espadas y de espinas.
Centímetro a centímetro te busco,
atravieso tus valles y terrenos,
y no me pueden contener tus manos
ni me sirven tus puertas ni tus frenos.
Penetro a golpes en tus precipicios,
a golpes rompo dulces armamentos,
y caigo en tus abismos desarmados
con mis labios furiosos y mis ojos violentos.
Con mi espumoso amor, con mi oleaje,
gasto tu resistencia y tus orillas,
y llego hasta la tierra de tus huesos
coronado de incendios y semillas.
Soy labriego de todas tus parcelas,
capitán de tus muslos, minero de tus minas,
leñador de tus árboles ocultos,
verdugo de tu pelo y tus encinas.
Sacudo tus raíces coloradas,
ataco tus rodillas, tus diamantes,
y muerdo la manzana de tu cara
con mis dientes hambrientos y mis labios amantes.
Me saben a Colombia los mordiscos,
a patria los abrazos y los besos,
y me saben las sábanas a tierra,
y a tierra las cobijas y los huesos.
Mujer de barro triste y colombiano,
de orquídeas aplastadas en mi lecho,
de rojos cafetales desgranados
por mis cóleras dulces y mi pecho.
Esposa del maíz y de los tiples,
de los bambucos y los yacimientos,
esposa mía, esposa de mi espuma
y de mis tequendamas insurrectos.
Esmeralda morena, tierra viva,
chapolera, paloma de ojos bellos,
campesina vestida de amapolas,
de espigas populares y destellos.
Busco en tu frente pueblos y caminos,
galopo en tu cintura de caballos,
y te sacude el trueno de mis besos
y te ilumina el fuego de mis rayos.
Eres el río grande, el Magdalena,
yo soy el boga sobre la corriente:
me arrastran tus cabellos navegables
y veo pasar los peces por tu frente.
En tu bosque más hondo y más secreto
se abre la flor granate de mis hijos,
se multiplican mis revoluciones,
mis hojas grandes y mis ojos fijos.
Oigo en la vuelta de tu piel disparos
y me encuentro con muertos colombianos,
pero no me devuelvo, esposa mía,
y sepulto los muertos en tus manos.
He de llegar al fondo de tu vida,
al fondo de mi patria y de tus venas,
esposa patria, patria de mis besos,
capital de mis cantos y mis penas.

MINUCIAS
“Si uno solo de mis versos logra incorporarse, real y entrañablemente a la vida de todos, me doy por satisfecho”
CARLOS CASTRO SAAVEDRA


SABIDURÍA DE SANCHO PANZA
El vino demasiado, ni guarda secreto ni cumple palabra.
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Felicidad a las mujeres que nos hacen ser como somos
Gracias por reconocer lo que las mujeres somos para el mundo.’
Thank you for the poem by Saavedra.
I’m reading it again in the English, again and again in the Spanish and the English.
Thanks a lot for appreciating Spanish literature.
Y ya que estamos en estas, lo que escribió Miguel de Cervantes sobre las mujeres en boca del señor Quijano:
“Porque has de saber Sancho, que las mujeres son la más perfectas de las creaciones divinas.
Que aunque son más hermosas que las flores, las estrellas y la luna llena juntas, son fuertes como el acero de mi lanza. Por eso Sancho, es menester entre los caballeros, que debemos estar prestos a sus privaciones, amarlas, cuidarlas como a la niña de tus ojos, porque nuestro mundo sin ellas, no cabe la menor duda, estaría completa e irremediablemente perdido, pues ellas Sancho, son la fuerza de la vida y el motor que impulsa nuestra existencia.”
Tenía que ser don Alonso Quijano quien dijera esas palabras tan sabias. Gracias por compartir esta inigualable y certera cita. Que lo haya dicho don Quijote tiene la mayor autoridad del mundo. Gracias por compartirnos esta cita.
Cuando uno lee un poema de semejante calidad literaria, no puede menos que sobrecogerse por el lujo lingüístico, la calidad de la expresión, la flecha que da directo al corazón. Sagrada es la mujer, y sagrada es esa patria mujer, mujer patria a la que canta el poeta antioqueño.
Hermoso comentario el suyo. Muchas gracias.
Magnífica lectura para el Día de la Mujer, gracias. Valiosos y enriquecedores los comentarios recibidos.
Muchas gracias.
Es bueno saber que hay hombres, autores, lectores, escritores, cantantes y amos de casa que reconocen el valor de la mujer. Agradezco mucho que haya usted compartido este hermosísimo poema con nosotros.
Insto a los lectores a que conozcan un poco más de nuestro eximio poeta Carlos Castro Saavedra.
Generosa es la savia del poeta. Cualquier poeta. Todo poeta. Generosa es la tinta con que escribe para dejar su huella histórica en el vientre de una mujer. Mi respeto a la madre, a la hermana, a la hija, a todas las mujeres reunidas en una, como una flor candente que da esperanza a este planeta amenazado. Brilla la esperanza gracias a ti, mujer, que conservas la ternura, la gracia y la bondad. ¡Brindo por la mujer!
Insuperable comentario. Está usted muy inspirado.
Que maravillosa conexión tiene usted con las sensibilidades de nosotros los latinoamericanos!. Estamos aporreados por las desgracias existentes en nuestros países, la patria madre, todavía sigue allí de pie, aunque moribunda y resistiendo la muerte, pero convencidos de que nos levantaremos unidos a reconstruir lo perdido y triunfar como lo logró Simón Bolivar. En Venezuela, hemos sido benditos porque el destino nos mandó a una segunda libertadora , nuestra Maria Corina Machado. ¡Pronto seremos liberados de la tirania!
Gracias por recordarme de la fuerza de nuestra patria madre
Sean bienvenidos siempre los libertadores y las libertadoras.