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LOS MAESTROS DE LA LITERATURA INFANTIL

Cuatro grandes maestros de la literatura infantil. De izquierda a derecha, Rafael Pombo, José Asunción Silva, Víctor Eduardo Caro y Santiago Pérez Triana.

El amor (o el desamor) por la literatura se cultiva desde la cuna. Nada como leer en familia un cuento, un poema, un artículo, y dejar que participen todos los miembros de la familia, sin distinción alguna. Y si hay una chimenea alrededor de cuyo fuego se compartan lecturas y opiniones… ¡¿Qué más podemos pedir?! Tal vez una cobija de cuadros, una mecedora y un perro lanudo que nos caliente los pies. ¡Así de bellas pueden ser las reuniones familiares donde un padre, o quizá un abuelo de voz cansina, dramatice historias que asombren las mentes infantiles!

Al terminar tercero de primaria recibí un regalo mágico de parte de mis padres. Un libro que hoy, como ayer, leo con enorme fruición y curiosidad. Se llama Los Maestros de la Literatura Infantil. Hoy, como ayer, me deleito pasando las páginas de este tesoro literario infantil que contiene extractos de obras de los mejores escritores del mundo que han pensado en los niños, y han tenido la convicción de que sus pequeños lectores merecen lecturas de calidad. ¡Hoy, como ayer, un buen libro es el mejor regalo que podemos dar y recibir!

Lleno de ilustraciones en colores planos, tiernos, luminosos, evocadores, este libro me producía (y aún me produce) un pozo de imaginación. Por sus páginas desfilan los personajes más tiernos de Rafael Pombo: la pobre viejecita, Mirringa Mirronga la gata Candonga, Simón el bobito, el gato Michín, Rin Rin Renacuajo y muchos, muchos más.

Su autor, Rafael Jaramillo Arango, no solo incluye autores colombianos (Víctor Eduardo Caro, Santiago Pérez Triana, José Asunción Silva,  José Manuel Marroquín, Mario Carvajal, Aurelio Martínez Mutis, José Joaquín Casas, Carlos López Narváez, Rafael Mallarino Holguín, Octavio Amórtegui), sino también una pléyade de poetas latinoamericanos, como los argentinos Álvaro Melián Lafimur, Leopoldo Lugones y Estanislao del Campo, el nicaragüense Rubén Darío, y la celebérrima poetisa chilena Gabriela Mistral.

 

Ilustración que acompaña en el libro los Cuentos a Sonny, de Santiago Pérez Triana.

Y no podían faltar los poetas más connotados de otros continentes: el español Juan Ramón Jiménez, autor del libro del ternísimo borriquito Platero, que tantas lágrimas y risas nos produjeron a los niños de habla hispana.  Rabindanah Tagore, nacido en la misteriosa india y conocidísimo poeta de los niños, hace parte de esta colección literaria; el inglés Roberto Browning nos ofrece su versión de la antiquísima historia de El Flautista de Hamelin. Rudyard Kipling, también inglés, pero nacido en India, inflama la imaginación de los niños con un libro que ha sido llevado varias veces al cine: El Libro de la Selva. En la recopilación de Jaramillo Arango encontramos un fragmento de esa obra extraordinaria.

Hans Christian Andersen, es también recordado en esta antología infantil. No podía faltar la evocación de su natal Dinamarca, y su inmortal personaje: La Sirenita.

Monumento a La Sirenita, el personaje más famoso de Hans Christian Andersen. Copenague, Dinamarca.

 

No puedo menos que implorar (sí, implorar, como lo oyen) a los padres de hoy que den de beber a sus hijos literatura de calidad, cuentos y poemas bien y amenamente escritos, con contenido moral y aprecio por la palabra bella, justa e imaginativa. La mente de los niños está abierta para recibir el acervo que han dejado y siguen dejando los grandes maestros de la literatura infantil.

MINUCIAS

Un libro es un regalo que puedes abrir una y otra vez. 
 
Garrison Keillor
 

SABIDURÍA DE SANCHO PANZA

El dar y el tener, seso ha menester.

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18 Comments

  1. José Javier Meneses Pulido

    Para los colombianos es muy fácil recordar Los Maderos de San Juan, de José Asunción Silva. No sé si a los niños de ahora les cantan o les recitan este bello poema para la cuna.

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  2. Jaime Ernesto Fandiño Luna

    Leí los cuentos de los hermanos Grimm con enorme fruición. Todo durante mi niñez, y hasta bien entrada la adolescencia. ¿Qué mejor tesoro que los cuentos clásicos? Gracias por su artículo. ¿Qué editorial publicó el libro que menciona?

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    • Yilda Ruiz Monroy

      Lo publica Editorial Temis, pero es muy difícil de conseguir en esta época.

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  3. Clara Eugenia Vesga R

    Que maravilla recordar todos estos cuentos, que estoy segura leí en mi niñez y recordé en días pasados recorriendo el parque del café, donde tienen varios de Rafael Pombo. Gracias por remover estos recuerdos

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    • Yilda Ruiz Monroy

      ¡Qué bello saber que aún se recuerda a nuestros grandes maestros! ¡Y qué bello saber que en el Parque del Café se le rinde homenaje al gran maestro Rafael Pombo! Gracias por este comentario tan tierno.

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  4. Libélula grácil

    En Bogotá hay (o había hasta hace poco) una estatua del gran maestro Rafael Pombo. Queda en el barrio La Soledad. Vale la pena echarle un vistazo. También hay un jardín infantil con su nombre, y un colegio llamado Santiago Pérez Triana. Claro que no son los únicos, como bien anota usted. Los invito a visitar la Casa Museo de José Asunción Silva. Queda en el barrio La Candelaria, en Bogotá. Y para los que no son colombianos, también pueden considerarlo un atractivo turístico.

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    • Yilda Ruiz Monroy

      ¡Aceptada la invitación a visitar la Casa Museo de Silva! La conozco, pero la visitaré de nuevo.

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  5. Azucena Vertrix

    A mí particularmente me atrae la vida del Maestro José Asunción Silva, ya que fue un gran escritor para los niños, pero también tuvo una vida trágica. Murió muy joven. Creo que tenía 34 años, si no estoy mal. ¡Qué pérdida para las letras infantiles y para las de los adultos! ¡Cuánto nos perdimos con su trágica muerte!

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  6. Sandra Ruiz

    Gratitud infinita por tu escrito y muy oportuno el momento en el que lo leo, porque despiertas la chispa de pensar en los seres pequeños de la casa, y me incitas a leer ahora mismo ya que llevo un par de meses en cierto recreo…

    Qué más placentero que leer un cuento, una historia, un poema al calor del amor y de la conexión agradable y no obligatoria… un pedido del alma, eso lo hace mágico y maravilloso… Y hacerlo costumbre genera seres especiales,amorosos, inquietos, llenos de preguntas y de propuestas…

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    • Yilda Ruiz Monroy

      Qué mensaje tan bello y tan salido del alma. Yo soy la que agradece tanta galanura. Gracias, gracias, gracias.

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  7. David Monroy

    Soy muy pero muy sincero: en mi niñez solo leí “El diente roto”. Cuánto agradecería esta coleccion de cuentos como regalo para mis próximos 80 años. Tienen la palabra.

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    • Yilda Ruiz Monroy

      Cómo quisiera poder enviarle, querido lector, un ejemplar de este amado libro. Sin embargo, me atrevo a pensar que soy la feliz poseedora del último ejemplar. Hace poco fui víctima de un robo en el que cayó mi libro del alma. Logré recuperarlo en Editorial Temis, pero era el último que tenían. Es un libro muy viejo, y supongo que solo se consigue de segunda mano. ¡Mucha suerte!

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  8. Pedro Pataquiva

    Gracias por exhortamos a los padres de familia a dar a nuestros hijos libros de calidad. Muchas veces el afán de la vida cotidiana no nos deja pensar detenidamente, y seleccionar con cuidado los regalos que damos a los pequeños. En muchos casos lo importante es “quitárnoslos de encima”, y para eso ¿quién mejor que el televisor? Creo que haré un esfuerzo de sentarme a leer con mis hijos. Agradezco su aporte.

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    • Yilda Ruiz Monroy

      Puedo recomendarle muchos libros infantiles, si lo desea. Gracias por escribirnos.

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  9. María Isabel Arenas

    Gracias Yilda por este refrescante blog. Me llevó a un viaje a la infancia y a un recorrido por países fantásticos habitados por personajes maravillosos que se enclavaron en nuestros corazones e imaginación.
    Gracias a nuestros padres que pusieron en nuestras manos buenos libros y cultivaron en nosotros la lectura.
    Ese libro de los maestros de la literatura infantil debe ser una joya.

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    • Yilda Ruiz Monroy

      Nunca podremos agradecer suficientemente a los padres que nos instilaron el amor por la buena lectura. Y sí: es un hermoso libro este de Los Maestros de la Literatura Infantil. Muchas gracias por este bello comentario salido del corazón.

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